Experiencia con Ayahuasca
Empezare aclarando que mi objetivo al tomar la Ayahuasca, más que una medicina, simple curiosidad, o atracción turística en el amazonas, fue un experimento, me contaron muchas cosas, y quería comprobar desde mi punto de vista analítico la certeza de todo eso. Voy a explicar primero todo lo que recuerde y como lo entendí de la experiencia que tuve.
Debo decir que tomarlo solo una vez es completamente insuficiente, es como subir a un coche por primera vez en tu vida, vas de copiloto, hay alguien que te lleva, que conduce, tu solo ves pasar el paisaje a gran velocidad, la segunda vez ya vas entendiendo el funcionamiento, y así hasta poder empezar a conducir tu el coche. Yo solo lo probé una vez, pero tengo claro que lo volveré a hacer algún día de mi vida, e intentar “coger el volante”. Y espero que me acompañe alguno de mis grandes amigos ya que pueden pasar cosas interesantes con la presencia de alguien próximo contigo. Pero por ahora, os dejo con mi primera experiencia…
Preparativos
Martes 6 de Abril de 2010, en Iquitos, Perú, fui con cuatro compañeros del hospedaje en el que estaba, de Australia, Inglaterra y Estados Unidos, les conocí, eran buena gente, y me fui con ellos. El lugar donde tomábamos la Ayahuasca era una especie de lodge en la selva, habilitado solo para la ceremonia. Disponía de la cabaña principal, redonda de unos 10m de diámetro, solo estructura de madera sin paredes, y con malla que protegía de los mosquitos el interior. Antes de la ceremonia fuimos a escoger cada uno el bungalow en el que dormiríamos después, por caminitos entre la selva había distribuidos diversos bungalows individuales y dobles, también sin paredes, solo mosquitera, muy rustico…
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Inicio del ritual
Ya de noche, a eso de la 19:00 estábamos en la cabana, una columna central y una vela a su costado, unos 12 colchones en el suelo, distribuidos en los extremos de la cabana, apuntando al centro, con un cubo para los vómitos cada uno. Una parte estaba reservada para el chaman, y sus acompañantes. Éramos unas 10 personas sentados cada uno en su colchón, con la luz de la vela en el centro aun podía ver a la gente. Al poco rato el chamán llamo a la primera persona que tenía a su derecha, y en ese orden a todos los demás, yo fui el segundo, me levante, me senté en frente suyo, me ofreció un pequeño recipiente de madera con un liquido viscoso y marrón oscuro, casi negro. Lo probé primero poniendo un poco en mis labios, descubrí que no era tan repugnante como el San Pedro… lo trague de golpe sin pensarlo mucho. El sabor que te deja es amargo, y al volver a mi colchón bebí un poco de agua. Solo quedaba esperar, debo decir que no estaba nervioso, estaba ansioso, para empezar a experimentar.
Primeros efectos
Estaba tumbado, pero decidí sentarme, con las piernas cruzadas, y solo si era necesario, tumbarme. El chaman empezó tocando la Kena, un instrumento parecido a una flauta. Al rato empecé a apreciar multitud de puntos luminosos que venían hacia mí, como cuando cierras los ojos y los presionas ligeramente con los dedos. Pasaron unos minutos cuando la música paró, y una cara apareció de perfil cerca de la luz de la vela, y la apago con un fuerte suspiro, fue aquí cuando “entré”, no pude evitar tumbarme, los puntos se multiplicaron por millones, cada uno era como un punto rojo de aura blanca, se acercaban como dos cascadas curvas, como si vinieran de la parte superior izquierda y derecha de una pantalla, hasta la parte central inferior, empecé a visualizar pequeños rostros blancos, inexpresivos, que se formaban entre los puntos y seguían el mismo recorrido, luego empezó a aparecer el color azul, mezclado con el negro, y no me refiero ni a azul oscuro, ni a azul y negro, si no a algo más interactivo, como una aurora en la que tengo el vago recuerdo de ver aparecer y desaparecer mariposas y otras cosas “vivas” que no recuerdo, todo en un intenso movimiento visual.
Deduzco que la aurora de colores azul-negro fue debido a que mi campo visual real visualizaba el interior de la cabana negro, y entre el techo, el suelo y los arboles de la selva, el cielo azul, iluminado por la Luna. No podía asimilar lo que veía, hasta aquí fue divertido, pero a partir de este punto me vino a la cabeza la pregunta “¿Que está pasando?”, y a raíz de esa pregunta mi campo visual cambió a colores rojos y negros, es como cuando empiezas a no querer pensar en algo y el hecho de no querer pensar en eso te hace pensar aun mas en eso. Estaba viendo lo que no quería ver solo porque pensaba que no quería verlo, aunque no sentía miedo de lo que veía, eran como cosas típicas de terror, vi pasar una calavera negra, unos dados rebotando, rostros extraños que no recuerdo muy bien y otras muchas cosas que no recuerdo nada, todo circulaba de derecha a izquierda, hasta que finalmente aparecieron unas tijeras, cortando la escena, o campo visual, como si fuera una tela que se abría dejando detrás de sí una oscuridad en la que hubo una explosión de verde, el tiempo dejo de existir, no recuerdo visualmente todos los detalles, aquí la actividad visual era tan intensa que empecé a pasarlo mal, tenía serias dudas respecto a la realidad…
Primero pensé en si toda mi vida pasada, si todo lo que recordaba era real, o era una creación momentánea que estaba teniendo, y no sé porque pero era como si nada de mi pasado tuviera importancia, una extraña sensación de que todo iba a ser destruido, borrado, todo lo importante sucedía en ese mismo momento, eso era La Verdad, y mis recuerdos, incluso la sesión de Ayahuasca eran ficticios, y estaba perdido, no sabía qué hacer con esa nueva realidad. Luego cambio la cosa, pensé que si era real todo, pero la Ayahuasca me afecto más de lo normal y que me quede en ese estado de por vida, que la sesión de Ayahuasca termino, y yo estaba atrapado temporal y mentalmente en ese estado, y que posiblemente estaría internado en centro psiquiátrico en una silla de ruedas con las manos cruzadas y la cara descompuesta y los ojos desorbitados…
Lo pase realmente mal en esta parte, prefería morir antes que eso, así que pensando en esa preferencia empecé a pensar en otra opción, que me estaba muriendo, pensé que eso, era la muerte. Aunque no lo pensé, de alguna forma sabía que no era verdad ya que creo que podría haber hablado, podría haber pedido ayuda, y no lo hice. Me deje llevar por la “Muerte”. Todos estos pensamientos y dudas paranoicas sucedieron mezcladas con múltiples visiones de gente conocida, hechos recientes, y pasados de mi vida, creo que esto es a lo que llaman “enfrentarse a sus demonios”.
Después de la “muerte” es difícil explicar lo que sucedía, veía colores, como atrapado en un bucle atemporal de fractales y colores vivos, no era nada, no existía, recuerdo ese estado, pero no recuerdo haber pensado en algo concreto ni coherente durante ese rato indefinido, pudo haber pasado un minuto como una hora. Hasta que me desperté, como de una pesadilla, el ruido de la selva, toque mi pelo, empapado de sudor, mi cara, respire como si fuera la primera vez en la vida que respiraba, veía un punto rojo que se movía, supe que era alguien en la zona del chaman fumando mapacho, me puse boca abajo, intentando mirar a través de la mosquitera el exterior, pero sentía que tenia la mirada perdida, no podía fijar la vista en nada, de todas formas era difícil ya que era de noche, pero me conformaba en tener la cara pegada a la mosquitera intentando ver algo, y sintiendo el aire fresco del exterior, quería traspasar con mi cara la malla y sumergirme en el aire.
Despertares

A partir del primer despertar, no recuerdo muy bien las visiones que tuve posteriormente, ya no les daba tanta importancia como a lo que podía hacer estando despierto, me venían nauseas, me pregunte si habría vomitado y tuve la absurda idea de poner la mano en el cubo para comprobarlo, pero sentí que no tenia fondo, y me asuste, saque la mano rápido como si algo fuera a absorberme al interior infinito del cubo.
Al segundo despertar, intente ponerme de pie, lo conseguí ayudándome con las maderas de la cabana, me apoye en una madera horizontal a la altura de mi pecho y estuve ahí de pie, no sé cuanto tiempo, pero me desperté sentado en el suelo, me arrastre hasta mi colchon, y ahí seguí alucinando, recuerdo que tenía en mente, sin pensar nada en concreto, solo tenía en mente a la chica que tenia al lado, una de los que vinieron conmigo, ni eso, era como tener sensación de ella, como si la percibiera, me desperté y estaba tumbado en la madera, fuera de mi colchón, estirado en el suelo, sin saber donde estaba, note el colchón en mis pies, y me di cuenta de que me moví inconscientemente casi donde a estaba ella, retrocedí asustado a mi colchón, medio riéndome.
Redescubriendo
Me di cuenta de que en cada despertar estaba más “vivo”, recuperaba gradualmente mis sentidos, volví a mirar fuera con la cara en la malla, respiraba profundo, mordí la madera para sentir como crujía, buscaba los limites de mi colchón, me tocaba la piel, el pelo, la cara, era como si fuera la primera vez en la vida que hacia cualquier cosa, era increíble esa sensación de renacer, saqué una bola de papel higiénico que tenía en el bolsillo, la toque, y la olí… era perfecto, olía bien, reactivaba los olores en el cerebro, quería absorber la bola de papel hasta mi cerebro, quise deshacerla, pero no coordinaba los dedos ni la mente como para deshacer una simple bola de papel, estaba en un estado primitivo.
Después de varios despertares y haber jugado a redescubrir cosas en cada uno de ellos, buscando cosas para tocar encontré mi botellita de agua, y descubrí que tenía mucha sed, me la bebí toda, y fue un grave error, ya que más tarde me meé en uno de mis delirios, pero no le di mucha importancia ya que dicen que es normal vomitar, mearse, o cagarse, pues yo solo me había meado… Aunque seguí con mis pruebas de sonido, con la oreja en la madera y dando golpecitos cerca y lejos, acariciaba la pluma de mi trenza y la madera con los labios, reseguía los bordes del cubo con la mano, olía otra vez el papel, rascaba la malla con las uñas, encontré un pequeño agujero en la malla y presione para sacar el dedo fuera y notar mejor el aire fresco, estuve con el dedo ahí un buen rato. Más tarde intente de nuevo deshacer la bola de papel y lo conseguí! Y me sentí muy feliz, volví a comprimir el papel en una bola más pequeña que antes, para volver a deshacerla, era increíble deshacer algo para entender como estaba hecho y volver a hacerlo.
Me obsesione con las cosas pequeñas, buscaba micro granitos de arena en mi piel para tenerlos en mis dedos y pensar como algo puede ser tan pequeño, entendía la pequeñez, que el tamaño de las cosas es relativo y que nosotros podemos formar parte de un granito de arena que alguien tiene entre sus dedos. Aunque puedan parecer cosas muy simples, y que todos sabemos o suponemos, no es lo mismo saber, que sentir eso, sientes la insignificancia de el ser humano en un granito de arena. Volví a ponerme de pie, esta vez con más facilidad y pude dar unos pasos, y estuve un rato de pie para reincorporarme. Más tarde me atreví a salir a fuera, a mear durante tres placenteros minutos seguidos y volví a tumbarme dentro, ya casi sin síntomas, solo un poco mareado y desorientado, pero bien.
Final
El resto fue con una sonrisa en la cara al entender por todo lo que había pasado, y escuchando ya a la gente hablar, o al chaman medio riéndose viendo la reacción de la gente, o la mía, yo tenía la Luna detrás, y no estoy seguro, pero tenía la sensación de estar más iluminado que los del otro lado del bungalow, y me sentía observado. Estuve ahi hasta que nos fuimos los 5 juntos cada uno a dormir a su bungalow. Para mí esta parte de los despertares y el redescubrimiento de todos los sentidos fue la mejor parte, redescubrir cosas, que todos sabemos pero ignoramos por su simplicidad, y no nos damos cuenta de que los pequeños detalles son los más importantes i básicos para entender las grandes cosas. Debo decir que fue y sigue siendo mi primera vez, y la primera experiencia no tiene nada que ver con las posteriores como ya expliqué al principio.
Despedida y algo de información
Os dejo con algunas descripciones interesantes que he recopilado de Wikipedia y alguna otra web. Se conoce como ayahuasca, a las diversas infusiones enteogénicas que utilizan como componente básico la liana Banisteriopsis caapi que contiene inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAOs). Los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) constituyen la categoría terapéutica a la que pertenece cierto grupo de fármacos antidepresivos y que actúan bloqueando la acción de la enzima monoaminooxidasa. Fueron los primeros antidepresivos existentes en el mercado.
Uno de los preparados más comunes de la ayahuasca será la mezcla de la liana Banisteriosis caapi con Psychotria viridis, Chacuruna en uno de sus nombres nativos. Esta planta aportaría al preparado, en su caso, la molécula dimetiltriptamina o DMT. Si se atiende a la escasísima concentración de DMT que estas plantas aportan a la infusión resultante en comparación con los niveles estándar de psicoactividad probados para la ingesta oral del DMT, se advierte la complejidad farmacológica de esta infusión y se comprenderá el por qué de su escasa toxicidad.
La dimetiltriptamina (DMT) es propiamente el principio activo enteógeno de la ayahuasca. La DMT se encuentra de manera natural en el cerebro humano exactamente en la epífisis o glándula pineal y en el de otros mamíferos, considerada como un neurotransmisor. Es el psicodélico de acción más intensa que se conoce y de mayor impacto visual. Se encuentra en numerosas plantas y semillas, como en la Mimosa hostilis o en la llamada ojo de venado. Se produce en pequeñas cantidades cada vez que un individuo sueña, y en las experiencias cercanas a la muerte. La DMT interrumpe la recaptación de serotonina provocando cambios en la esfera perceptual. Las dosis bajas van de 30 a 40 mg; las medias de 50 a 70 mg; y las altas de 80 a 100 mg. No hay reportes de dosis letales.
El investigador Douglas Rushkoff ofrece en su libro Cyberia esta interesante descripción: "Para aquellos que aún intentan aplastar el ego en el olvido y descubrir el extremo mismo de lo que significa ser capaz de sentir, la DMT es la única respuesta… no puede ser descrita en términos de magnitud, resulta más sensato concebirla como una verdadera llave hiperdimensional." El psiquiatra Allan Wats considera que el término "mind blowing" (explosivo mental) debió haber sido inventado para esta droga…
“Es como ser disparado desde la punta de un cañón atómico... Los pensamientos y las visiones se suceden a gran velocidad; una sensación de abandonar o trascender el tiempo y una sensación de que los objetos han perdido toda forma y se están disolviendo en un juego de vibraciones es característica. El efecto puede ser la transportación instantánea hacia otro universo en un viaje sin tiempo…"La DMT es muy interesante y extremadamente intensa, pero no necesariamente placentera.”
Generalmente se caracteriza por provocar alucinaciones con los ojos abiertos o cerrados, y un extenso movimiento en el campo visual. Hay dificultad para expresar los propios pensamientos, y concentrarse en un tema dado. Usualmente hay cambios de humor hacia la euforia con risas inmotivadas, pero se ha reportado ideación paranoide, sentimientos de ansiedad y estados de pánico. En experimentos con ratas, la tolerancia sólo se alcanzó con inyecciones aplicadas cada dos horas durante tres semanas.
No se ha registrado ningún caso de dependencia física o psicológica.
El intenso experimentador de los efectos de la DMT McKenna asegura que esta droga es un pseudotransmisor, permite que uno vea los sonidos, que uno pueda usar la voz para producir, no composiciones musicales, sino composiciones pictóricas y visuales. Esto, en mi lógica, indica que estamos en la cúspide de alguna clase de transición evolutiva en el área de la formación del lenguaje, estamos yendo del lenguaje escuchado, al lenguaje visto, a través de un cambio en el proceso interior. El lenguaje aún estará hecho de sonido, pero será procesado en función de la impresión visual. De hecho esto ya lo están haciendo los chamanes en el Amazonas.
Las canciones que cantan suenan como lo hacen para provocar cierto tipo de imágenes visuales. No son composiciones musicales como estamos acostumbrados a pensar en ellas. Son arte pictórico creado por señales auditivas.
Existe un documento previo a este, que el autor escribió justo el día después de la experiencia, esta en catalán y lo podeis encontrar aquí » Experiencia amb ayahuasca (català)